Residencial
Apartamento privado en Onda
Este proyecto residencial apuesta por una estética serena, cálida y atemporal, donde cada elemento ha sido cuidadosamente seleccionado para crear un ambiente acogedor y funcional. El hilo conductor del diseño es el pavimento SPC, un suelo que aporta continuidad visual a toda la vivienda y refuerza la sensación de confort desde el primer paso.
Piezas utilizadas en el proyecto
Imágenes del proyecto
Este proyecto residencial, realizado por Irian Castro de 7ymedio15, apuesta por una estética serena, cálida y atemporal, donde cada elemento ha sido cuidadosamente seleccionado para crear un ambiente acogedor y funcional. El hilo conductor del diseño es nuestro pavimento vinílico SPC de alta resistencia, un suelo que aporta continuidad visual a toda la vivienda y refuerza la sensación de confort desde el primer paso.
Este pavimento vinílico destaca por su tono natural y equilibrado, inspirado en la madera de roble en su versión más luminosa. Su veta suave y su acabado realista aportan calidez a los espacios, dialogando de forma armónica con el mobiliario, los textiles y la iluminación indirecta. Gracias a esta elección, el suelo se convierte en una base neutra y elegante que realza el conjunto sin restarle protagonismo al diseño interior.
Más allá de su valor estético, este pavimento vinílico de alta resistencia ofrece prestaciones técnicas clave para el día a día: es un suelo 100 % impermeable, estable y duradero, ideal para cualquier estancia del hogar, lo que permite crear espacios homogéneos. Su resistencia al desgaste y a la humedad lo convierte en una solución perfecta para proyectos residenciales que buscan belleza sin renunciar a la funcionalidad.
La continuidad del pavimento refuerza la fluidez entre estancias, aportando amplitud visual y una sensación de orden. En el salón, el suelo Roble Miel acompaña la zona de descanso con una atmósfera cálida y relajada; en el comedor, actúa como un soporte elegante y resistente para el uso diario, manteniendo siempre una imagen cuidada y natural.
El resultado es un espacio equilibrado, luminoso y acogedor, donde el suelo no solo cumple una función técnica, sino que se convierte en un elemento clave del proyecto decorativo, ofreciendo una combinación perfecta de diseño, resistencia e impermeabilidad, pensada para acompañar la vida cotidiana con estilo y tranquilidad.