Residencial
Baño en casa de playa
Este proyecto transforma el baño en un espacio sereno y acogedor, donde la cerámica es la gran protagonista. La combinación de azulejos aporta un equilibrio perfecto entre frescura, tradición y diseño contemporáneo, creando un ambiente luminoso y lleno de personalidad.
Piezas utilizadas en el proyecto
Imágenes del proyecto
Este proyecto de baño en una casa de playa, en Castellón, se plantea como un espacio íntimo y relajante, donde la luz natural y la cerámica construyen una atmósfera serena, cálida y profundamente mediterránea. La propuesta combina líneas contemporáneas con materiales de inspiración artesanal, logrando un equilibrio perfecto entre funcionalidad y diseño. El resultado es un ambiente luminoso y acogedor, pensado para disfrutar del bienestar cotidiano a través de los pequeños detalles.
La distribución del baño apuesta por la sencillez y la amplitud visual. La zona de ducha se presenta como un espacio abierto, delimitado por una mampara de vidrio que aporta ligereza y continuidad. Este recurso permite que la luz fluya sin interrupciones y potencia la sensación de limpieza y orden.
El gran protagonista del proyecto es el revestimiento de la ducha: Agadir Agua. Su tonalidad azul verdosa evoca la calma del agua y los paisajes costeros, aportando frescura y profundidad al conjunto. La superficie cerámica, rica en matices y variaciones cromáticas, genera un efecto visual vibrante y natural que transforma la pared en un elemento decorativo con personalidad propia. Su colocación refuerza la sensación de orden y armonía. Este patrón limpio y equilibrado permite que el color se exprese con fuerza sin recargar el ambiente, creando una pared envolvente que convierte la ducha en el verdadero corazón del baño. Este azulejo porcelánico para baños aporta carácter, pero también calma: un tono pensado para transmitir frescura sin resultar frío, manteniendo siempre una sensación de confort.
En contraste con la verticalidad serena de las paredes, el suelo se reviste con Carme, de la serie Valencia, una pieza decorativa que introduce calidez y tradición. Su diseño geométrico-floral, inspirado en los pavimentos hidráulicos clásicos, aporta un aire artesanal y atemporal. La combinación de tonos suaves crea una base elegante y acogedora, capaz de enriquecer el espacio sin saturarlo. Carme actúa como un elemento ornamental sutil, aportando textura visual y un ritmo decorativo que invita a observar.
La unión de ambas piezas genera un diálogo perfectamente equilibrado: frescura, luminosidad y profundidad cromática con calidez y un toque decorativo que conecta con la esencia mediterránea. Esta combinación convierte el baño en un espacio con identidad propia, donde el diseño se apoya en la cerámica como recurso estético y emocional. Un lugar pensado para desconectar, donde la cerámica se convierte en el verdadero lenguaje del interiorismo.