Residencial
Casa Castillejos
Blanco, madera, terracota y suaves tonalidades empolvadas. Esta reforma de cocina se construye a partir de una cuidada selección de colores y materiales que consigue transformar el espacio sin perder luminosidad. El suelo, con nuestro azulejo Sorolla, introduce el componente gráfico y conecta los diferentes elementos de una composición cálida, serena y llena de personalidad.
Piezas utilizadas en el proyecto
Imágenes del proyecto
Blanco, madera, terracota y suaves tonalidades empolvadas. En Casa Castillejos, la reforma de la cocina, realizada por Natalia Ruiz Bouché, se construye a partir de una cuidada selección de colores y materiales que consigue transformar el espacio sin perder luminosidad. En el suelo, nuestro azulejo Sorolla, de la colección Valencia, introduce el componente gráfico y conecta los diferentes elementos de una composición cálida, serena y llena de personalidad.
En esta cocina, cada material cumple una función dentro de la composición. El mobiliario blanco crea una base limpia y luminosa que ayuda a ampliar visualmente el espacio, mientras que la madera natural aparece para introducir calidez a través de la puerta y los rodapiés.
Frente a esta base neutra, la encimera en un tono de madera más oscuro aporta el principal acento de color. Su acabado mate y su tonalidad cálida recorren la cocina y establecen un interesante contraste con los frentes blancos, evitando que el conjunto resulte excesivamente uniforme.
El suelo completa la cocina con nuestro azulejo porcelánico Sorolla, de la colección Valencia, un pavimento de inspiración hidráulica cuyo diseño recupera la esencia ornamental de los suelos tradicionales desde una mirada más suave y contemporánea.
Sus motivos geométricos y vegetales combinan tonos beige, tierra y azul grisáceo sobre una base clara. Una gama cromática que dialoga con la madera, recoge los matices cálidos de la encimera y encuentra continuidad en las tonalidades suaves elegidas para las paredes.
Des esta forma, el pavimento hidráulico de la cocina adquiere protagonismo sin competir con el resto del interiorismo. El patrón aporta ritmo y riqueza visual a una estancia dominada por líneas sencillas, mientras que su acabado de aspecto ligeramente desgastado introduce una sensación más vivida y natural.
La elección de los materiales consigue así algo especialmente interesante: combinar elementos contemporáneos con referencias de carácter más tradicional sin que exista una ruptura entre ellos. La sencillez del mobiliario convive con la expresividad de Sorolla.
En casa Castillejos, la cerámica no es un elemento añadido al final del proyecto, sino una pieza que ayuda a articular toda su paleta cromática. Una cocina donde materiales, color y luz encuentran el equilibrio para crear un espacio funcional, luminoso y , sobre todo, con identidad propia.