Piscinas
Coconut Grove
Este proyecto exterior reinterpreta la estética morisca a través de la cerámica, creando una piscina donde el ritmo geométrico, el color y la luz evocan una atmósfera mediterránea sofisticada, fresca y atemporal. La combinación de Greenland Frost y Greenland Teal refuerza el carácter del diseño con un equilibrio perfecto entre luz y profundidad.
Piezas utilizadas en el proyecto
Imágenes del proyecto
Este proyecto de piscina, diseñado por Nathalie Capo en Miami, redefine el espacio exterior desde una mirada contemporánea inspirada en la tradición mediterránea. Bajo una clara inspiración morisca, la arquitectura blanca y los volúmenes puros sirven como telón de fondo para un diseño donde la cerámica cobra un papel protagonista en la piscina, aportando ritmo, textura y carácter.
La piscina se integra de forma natural en el entorno, rodeada de vegetación y líneas arquitectónicas limpias que potencian la sensación de calma y exclusividad. El conjunto transmite una estética serena, donde cada elemento ha sido pensado para dialogar con la luz y el paisaje.
El elemento más distintivo del proyecto es el revestimiento cerámico que recorre tanto el vaso de la piscina como el banco elevado, realizado con las piezas Greenland Frost y Greenland Teal. La combinación de ambos tonos permite construir un lenguaje visual rico y equilibrado, donde el contraste entre la claridad del Frost y la intensidad del Teal genera profundidad y dinamismo. El patrón geométrico, basado en franjas verticales, crea un efecto visual dinámico que recuerda a los motivos tradicionales reinterpretados en clave contemporánea. Este juego de líneas aporta ritmo y profundidad, transformando las superficies en planos vivos que cambian según la incidencia de la luz. El agua actúa como un amplificador visual, intensificando los tonos y creando reflejos en movimiento que enriquecen la experiencia sensorial del espacio.
La elección cromática refuerza el carácter mediterráneo y arabesco del proyecto. El tono Greenland Teal, profundo y vibrante, evoca el agua cristalina y aporta carácter, mientras que Greenland Frost, más claro y luminoso, equilibra el conjunto y potencia la sensación de frescura. Esta combinación crea una atmósfera elegante, relajante y muy coherente con el entorno. El diseño del banco integrado y de los volúmenes escalonados introduce una dimensión arquitectónica que va más allá de lo funcional. Estos elementos, revestidos con la misma cerámica, se convierten en piezas escultóricas que estructuran el espacio y lo dotan de identidad.
La textura ligeramente irregular del acabado cerámico añade un matiz artesanal que conecta con la esencia del estilo morisco. No se trata solo de un patrón decorativo, sino de una superficie que interactúa con el agua, la luz y el tiempo, generando una estética viva y en constante cambio.
En conjunto, este proyecto demuestra cómo los azulejos para piscinas pueden transformar un espacio exterior en una experiencia estética completa. La inspiración morisca se materializa en una piscina que combina tradición e innovación, donde el diseño, la luz y el agua crean un ambiente sofisticado, fresco y profundamente evocador.